PRIMUS HISPANUS QUI SUMERSEIT SE IN BALTHICO

 

 
INTRODUCCION

     En el año 2004 el Arma Submarina de Suecia cumplió su primer Centenario. La parte más internacional de las actividades programadas para esta conmemoración se concentraron en la segunda quincena del mes de agosto, con invitación a delegaciones y buques de otras marinas para los actos previstos en la capital Estocolmo.

     Para la Armada, este acontecimiento ofrecía un interés añadido: La posibilidad de hacer un ejercicio de salvamento y rescate de submarinos con el vehículo de rescate URF de la Marina Sueca.


PREPARATIVOS

     El Plan de Actividades para los submarinos en el año 2004 incluía un ejercicio de salvamento y rescate con acoplo y transferencia de personal entre un submarino de la clase Galerna y un vehículo de rescate. Con un interés especial en comprobar nuestra compatibilidad con el SRV sueco URF tras haberlo hecho anteriormente con otros medios de países OTAN.

     La invitación de la Marina Sueca a participar en la conmemoración del Centenario del Arma Submarina, así como la disponibilidad del SRV URF para un ejercicio, suponían una excelente oportunidad de mostrar el pabellón, además de probar la colaboración internacional y la compatibilidad de nuestros medios de salvamento con otros países. Para esta comisión se designó al submarino Galerna.

SRV URF a bordo de su buque nodriza HSwMS Belos

     Como preparación para los ejercicios de rescate, se aprovechó una inmovilización programada para repasar los asientos de las escotillas de salvamento e instalar un teléfono submarino de emergencia en la cámara de proa.

     Para completar la dotación en unos meses tan complicados por los relevos como son agosto y septiembre, recibimos la aportación capital de personal de otras unidades de la Flotilla.

     Listos de material y personal, salimos a la mar en demanda del Canal de Kiel, el 3 de agosto de 2004 en un tránsito relativamente rápido para un submarino.


RUMBO A SUECIA

     El tránsito se desarrolló con toda normalidad: Calor en Gibraltar, mar tendida y enorme en el Golfo de Vizcaya, meteo variable en el Canal de la Mancha y ropa de aguas en el Mar del Norte. Para amenizar el tránsito, un ejercicio con un avión de patrulla marítima francés en el Golfo de Vizcaya.

     El día 13 de agosto, entre chubasco y chubasco, recalamos en el buque-faro que marca la canal de entrada en el Estuario del Elba. Dirigidos por radio por el servicio de control de tráfico del Elba llegamos hasta el antepuerto de Cuxhaven donde embarcaron los prácticos.

Tránsito por el Mar del Norte

     Tanto los prácticos del Elba como los del Canal de Kiel tienen una idea bastante clara de lo que es un submarino. Como primera medida, renunciaron a la pilotina para sustituirla por una zodiac, mucho más apta para aproximarse y abordar un casco redondo y bajo.

     Por procedimiento, en el caso de los submarinos, los prácticos para el canal embarcan por parejas. Sus motivos son muy simples: Con condiciones meteo regulares, la navegación en la vela de un submarino es penosa y se relevan cada hora y media, pero si las condiciones son malas, como es habitual en invierno, entonces la vida en la vela de un submarino se vuelve miserable y se relevan cada media hora. En nuestros tránsitos las condiciones fueron regulares templadas con chubascos.

     El acceso y atraque en las diferentes esclusas del Canal de Kiel no es complicado aunque la salida puede ser algo más delicada para un submarino.

     Como defensas para evitar que los barcos toquen contra las paredes, las esclusas disponen de unos muelles flotantes de madera en ambos lados y en toda su longitud, con una anchura aproximada de un metro.

     Para abandonar la esclusa, los mercantes dan avante muy despacio rozando sobre la plataforma de madera y metiendo timón a la banda de fuera hasta que se separan unos metros.

     Esta maniobra ya no se ve tan sencilla para alguien terminado en un fino huso, con los timones de buceo de popa por debajo de la plataforma de madera y rematado con una hélice tres metros más atrás. En el momento de abrir la proa, la popa puede deslizarse por debajo de la plataforma dejando timones y hélice muy cerca de la pared además de un nudo en alguna garganta.

     La alternativa es la asistencia de un remolcador, que suele ser de un tamaño ideal para remolcar al Titanic pero algo exagerado para un submarino.

     Nuestro balance global de los cuatro pasos por las esclusas fue de tres asistencias de remolcador y una salida de puntillas.

Canal de Kiel. Esclusa de Brunsbuttel

     Después de dejar el Fiordo de Kiel y adentrarnos en el Báltico durante la noche, el alba nos recibió con un día claro y soleado, una visibilidad extraordinaria y una nube de mosquitos y avispas que dejaron amplio testimonio de su visita en cadáveres pegados en la grasa de los mástiles izados. Ya estábamos listos para el siguiente desafío: Hacer inmersión en el Báltico, preferiblemente de forma controlada.

     El Báltico es un mar de agua prácticamente dulce, así que su diferencia de densidad con el Atlántico multiplicada por el volumen del submarino hace necesario aligerar el barco en varias decenas de toneladas para evitar hacer inmersión como las piedras. En principio, este problema de trimado no comprometía el éxito de la misión ya que se trataba de posarse en el fondo, no obstante, parecía oportuno no hacerlo a cualquier velocidad y comprobarlo antes del día de la verdad.

     Durante varios días nos habíamos dedicado a vaciar todos los tanques que significaran "peso". Como caso extraordinario en nuestra vida de submarinistas, por un corto periodo de tiempo disfrutamos de duchas sin limitación hasta vaciar por completo la mayor parte de los tanques de agua dulce.

     El día 16 de agosto, entre las islas de Holland y Gotland, con sondas de 90 mts hicimos inmersión para comprobar el trimado y obtener unas buenas lecturas de referencia. Como medida de precaución para evitar una "caída libre" manteníamos una mano en los distribuidores de soplado de los lastres, a modo de anilla de paracaídas de emergencia.

     Es posible que el Segundo Comandante encontrara en el libro de trimado una página especial para estos casos, o que leyera la letra pequeña, pero el caso es que el trimado resultó fino y rápido hasta la mínima velocidad. El Galerna se convertía en el primer submarino español que navegaba en inmersión en aguas del Mar Báltico y parecía que sería capaz de repetirlo.

HSwMS "Belos" navegando por la popa del "Galerna" en el archipiélago sueco

     El día 17 recalamos en el Faro de Landsort, extremo más meridional del Archipiélago Sueco, para embarcar práctico y dirigirnos a la Base Naval de Berga, donde estaba previsto concentrar los submarinos de los distintos países antes de transitar hacia Estocolmo por el interior del archipiélago.

     El Archipiélago Sueco comprende una zona litoral en la costa Este de Suecia con más de veinte mil islas, aunque en el tránsito a Estocolmo solo tendríamos unas dos mil, algunas a mas de mil yardas de distancia entre sí.

     En esta primera navegación por el archipiélago, el práctico nos indicó el lugar donde encalló un submarino ruso de la clase Whiskey en el año 1991. El caso pasó a la historia como el "Whiskey on the rocks".

     La estancia en Berga se limitó a unas horas para coordinar el tránsito a Estocolmo y las actividades del Centenario. A nuestra llegada ya se encontraban atracados el submarino alemán U-24, el noruego Utsira, el danés Springaren además del buque de apoyo de la misma nacionalidad Tyr. En esta base recibimos la visita del Agregado Naval.

     En la reunión de coordinación nos comunicaron que el tránsito a través del archipiélago se haría durante la noche, en grupos, con práctico a bordo del primer buque de cada grupo: el Galerna y el submarino alemán U-24. A solicitud de los buques que no dispondrían de práctico a bordo, se improvisaron otras dos reuniones con los prácticos civiles para aclarar instrucciones de navegación y comunicaciones, también se adelantó la salida para formar los grupos durante las horas de luz.

     En las ocho horas de estancia en Berga ya se había hecho evidente la excelente hospitalidad y atención que nos iba a brindar la Marina Sueca. En ese periodo de tiempo, que incluía las dos comidas, asistí a cuatro reuniones.

     Todavía quedó tiempo para otra reunión más informal en el mismo muelle con los comandantes noruego y alemán que habían realizado ejercicios de salvamento con el URF los días anteriores: ¿Vas ha hacer un ejercicio de salvamento?... Ojo, aquí el barco se hace muy pesado… La zona es pequeña y no hay mucho margen para ajustar el trimado…. El fondo es fango y te quedas pegado… para despegarte tendrás que soplar un poco los lastres… La temperatura en el fondo es muy baja…se empañarán los periscopios al subir…

     En el breve espacio de unos minutos ya me habían puesto al corriente de todos los pequeños detalles útiles para el ejercicio.

     Antes de salir a la mar recibimos la visita del CF Gunnar Cándido Wieslander, submarinista sueco, malagueño de adopción y uno de los grandes impulsores del ejercicio bilateral de salvamento en el que íbamos a participar.

Base Naval de Berga. Al fondo el submarino alemán U-24


ESTOCOLMO

     El tránsito nocturno a Estocolmo a través del Archipiélago resultó una experiencia única, y no solo para nosotros. Sobre las dos de la mañana completamos el relevo de prácticos en las tranquilas aguas del Franka Sternana, uno de los "lagos" que resultan al disminuir la densidad de islotes. Nada más subir a la vela, el práctico entrante preguntó por el radar. -"Lo tiene dos cubiertas más abajo"-. Mirada perdida entre el cielo y la guardia del puente: "Es la primera vez que voy a navegar por el archipiélago de noche y sin poder mirar al radar".

     En Estocolmo nos esperaban cuatro submarinos suecos y el buque de salvamento Belos, durante la mañana se nos uniría el buque de salvamento ruso CC-750 y el submarino de la misma nacionalidad UB-826 de la clase Kilo.

Atracados en Estocolmo

     La celebración del Centenario tenía como polos fundamentales la presencia de unidades suecas y de otras marinas en puerto, con jornadas de puertas abiertas y exhibiciones, un denso programa de recepciones en distintos lugares de Estocolmo y dos seminarios relacionados con el mundo de los submarinos y su empleo.

     De los dos seminarios, uno estaba dedicado a temas relacionados con la vida a bordo de los submarinos bajo el título "Humans in Submarines". Patrocinado por El Instituto de Tecnología Sueco con apoyo de numerosas industrias, se celebró en el Hotel Hilton durante tres días y por él fueron pasando como oyentes distintos oficiales del Galerna incluido el Médico.

     El segundo seminario, titulado "Submarines In The New World Order", se celebró a lo largo de una jornada completa en el Museo de Arte Moderno. Este seminario estuvo dedicado al empleo de los submarinos en el nuevo marco estratégico internacional, contó con la asistencia de S.M. El Rey Carlos Gustavo de Suecia y S.A.R. la Princesa Victoria.

     De las actividades sociales destacar la Recepción ofrecida por el Ayuntamiento de Estocolmo y el Banquete del Centenario presidido por la Ministra de Defensa de Suecia, ambos en el marco de los Salones Dorado y Azul del Ayuntamiento de Estocolmo, célebres por ser el lugar donde anualmente se celebra la cena de gala de los Premios Nobel. Tras el Banquete del Centenario, disfrutamos de un animado baile al son de un grupo de rock que tenía la particularidad de estar formado por antiguos submarinistas, incluidos ex-Comandantes.

     No quisiera dejar de señalar la recepción ofrecida por el Comandante de la Primera Flotilla de Submarinos a bordo del buque de rescate Belos, por su sabor, color y calor submarinista, canciones incluidas.

     El día 20 de agosto tuvimos el honor de recibir a bordo al Embajador de España en Suecia, que nos obsequió con una recepción para toda la dotación en la Embajada de España, uno de los edificios y entornos más bellos de Estocolmo.

     El Galerna recibió centenares de visitas durante la estancia en Estocolmo, incluidas las de numerosos españoles que se encontraban de vacaciones.

Vista de Estocolomo


EJERCICIOS DE SALVAMENTO

     Finalizadas las celebraciones, salimos de Estocolmo el 23 de agosto para alcanzar la Base Naval de Berga en la tarde del mismo día tras un tránsito diurno, claro y helador. El motivo de la recalada era celebrar una reunión de coordinación, previa al ejercicio de rescate que tendría lugar en las inmediaciones de la base al día siguiente.

     Al bajar por el portalón del submarino camino de la reunión, mis preocupaciones principales para el día siguiente se centraban en cuestiones de navegación, trimado, coordinación y comunicaciones. En el breve recorrido que iba del portalón del Galerna al del Belos hubo que añadir la de una evacuación médica a España.

     La zona del ejercicio en las aguas interiores del archipiélago resultaba verdaderamente angosta, así que parte de la noche se dedicó a preparar un detallado plan de navegación, sin separarse mucho del teléfono para coordinar el traslado en avión del paciente.

     En la mañana del día 24 salimos a la mar para dirigirnos a la zona de ejercicio. A estas alturas la Marina Sueca nos había concedido el "Conoce" de archipiélago y navegamos sin práctico las veinte millas que separaban la zona de la base.

     La navegación se desarrolló según lo planeado: Tres tramos en superficie a recalar sobre las boyas que marcan las aguas libres y las canales navegables entre las islas. Al alcanzar la última marca cardinal caer al sur y seguir hasta ver desenfilada la piedra que despiden los islotes de levante, entonces, el último bajo quedará unas 400 yardas por el través y podemos hacer inmersión.

     -Segundo, tienes cinco minutos para trimar.

     Al tener el barco trimado en avante mínima invertir por Er al norte (tiempo en trimar cuatro minutos. -Bieeen Segundooo!).

     Nuevo tramo a cota periscópica de 1500 yardas y ver desfilar los islotes de poniente 500 yardas por la banda de Br. Tanto avante con el segundo islote para, caña a Er y descenso estático hasta el fondo.

     Lo de la caña a Er era para que al volver a superficie la proa apuntase hacia algún lugar de tierra firme sueca que estuviera a más de 1500 yardas del submarino.

     A las 0950 del día 24 de agosto el Galerna se posó en el fondo del Báltico con una suavidad y una elegancia por la que pocos hubieran apostado unas semanas antes al leer la densidad de estas aguas. Durante el ejercicio de rescate, el SRV URF realizó dos maniobras completas de acoplamiento y se transfirieron siete miembros de la dotación.

Ejercicio de rescate. Transferencia de personal entre el Galerna y el SRV URF

Para los que estén más preocupados por la suerte del lesionado que por el ejercicio, les puedo tranquilizar. Gracias a las gestiones de la Sección de Relaciones Exteriores del EMA y a las del Oficial Médico y Oficial de Brigada, al llegar al final del ejercicio, el evacuado se encontraba sano y salvo en Madrid.

De nuevo en superficie celebramos a bordo del submarino una reunión con personal de la Marina Sueca para comentar el desarrollo del ejercicio, recuperar al personal evacuado, embarcar práctico para guiarnos en el camino de salida del dédalo de islas y comenzar el tránsito de vuelta a casa.

 

ARTICULO ESCRITO POR EL CAPITAN DE CORBETA D. MARTIN HERRANZ SABIO Y ALOJADO EN ESTA PAGINA DESDE EL 16-07-06.


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